El proceso judicial contra Lindsay Clancy por el homicidio de sus tres hijos pequeños avanza hacia sus deliberaciones finales. Tras semanas de audiencias, las posturas se centran en esclarecer si la acusada padecía un cuadro de psicosis posparto aguda al momento de los hechos ocurridos en enero de 2023, en Massachusetts.
En la última jornada de testimonios, el psicólogo forense Kirk Heilbrun, perito de la fiscalía, ratificó ante el jurado que rechaza la versión defensiva sobre alucinaciones auditivas que habrían ordenado el crimen de los menores, de entre ocho meses y cinco años. Según el especialista, los elementos analizados apuntan a que los actos respondieron a un intento de suicidio grave vinculado con motivaciones distorsionadas de protección.
“Las pruebas respaldaban con mucha más fuerza la segunda explicación, que era el intento de suicidio grave acompañado del asesinato de los niños por amor”, señaló el experto durante su comparecencia.
Por su parte, la defensa encabezada por el abogado Kevin Reddington confrontó las conclusiones del perito. Durante el contra interrogatorio, el litigante cuestionó la imparcialidad del análisis y confrontó a Heilbrun con los antecedentes de la acusada, descrita por su entorno cercano como una madre dedicada y sin historial de conflictos.
“¿Esos son los hechos que estamos conociendo?”, cuestionó Reddington tras enumerar el perfil previo de Clancy, mientras que el psicólogo defendió la objetividad de su evaluación clínica realizada en el hospital estatal de Tewksbury.
El debate judicial concluye su fase de desahogo probatorio a la espera de que el caso quede en manos del jurado para definir la responsabilidad penal en este proceso seguido en Massachusetts.







