Un juez federal de Texas autorizó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a alimentar por la fuerza a un ciudadano cubano detenido que se declaró en huelga de hambre, un fallo que incluye la posibilidad de someterlo a una intervención quirúrgica para colocarle una sonda directamente en el estómago, de acuerdo con documentos judiciales dados a conocer por The Guardian.
El hombre, detenido por el ICE el pasado 22 de julio e internado en el centro de procesamiento de Montgomery —administrado por la empresa privada GEO Group—, inició su protesta tres días después de su arresto. Ante esto, el juez federal Andrew Hanen emitió una primera orden el 19 de agosto para permitir el suministro involuntario de alimentos y líquidos, la cual fue extendida la semana pasada hasta mediados de septiembre.
La medida destaca por habilitar el uso de una sonda de gastrostomía endoscópica percutánea, un procedimiento invasivo que requiere una incisión en el abdomen. Organizaciones de derechos humanos, como la Unión Estadunidense por las Libertades Civiles (ACLU) de Texas, condenaron enérgicamente la medida y la calificaron como un acto de tortura. Abogadas especializadas en migración señalaron además la vulnerabilidad del detenido, quien carece de representación legal ante un proceso quirúrgico sin su consentimiento.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defendió la decisión al señalar que el migrante ingresó ilegalmente a Estados Unidos en 1980, cuenta con una orden de deportación desde 2004 y arrastra antecedentes penales por agresión agravada, drogas y posesión de armas. Aunque el DHS afirmó que el hombre ya reanudó su alimentación y bebida, evitó precisar cuántas veces se aplicaron estos métodos coercitivos. Este caso eleva a 19 las órdenes judiciales de alimentación médica involuntaria documentadas en centros del ICE desde enero de 2025.







