Las fuerzas armadas de Estados Unidos desmintieron la versión de Irán sobre un presunto ataque a una embarcación militar estadounidense no tripulada en el Estrecho de Ormuz, calificando los reportes de los medios estatales iraníes como una «absoluta mentira».

La controversia ocurre en un escenario de renovada tensión regional, un día después de que Estados Unidos confirmara ataques contra petroleros iraníes en represalia por disparos de misiles balísticos contra buques de la Armada.

En paralelo, la violencia se intensificó en la frontera norte de Israel y el sur de Líbano. Autoridades libanesas informaron que una serie de bombardeos israelíes arrasaron un hospital abandonado y causaron la muerte de al menos siete personas en una zona clave del conflicto entre el ejército israelí y el grupo paramilitar Hezbolá, respaldado por el régimen iraní.

Estas operaciones marcan el fin de una tregua relativa de un mes, reavivando el temor a una escalada bélica de proporciones mayores en Oriente Medio.