Jordan Adams, de 30 años, capturó la atención del mundo en el Maratón de Londres 2026 al completar los 42 kilómetros cargando un refrigerador de 25 kilogramos en su espalda. Con un tiempo de 5 horas y 40 minutos, Adams utilizó este electrodoméstico como una metáfora visual del «peso invisible» que soportan las personas con demencia y sus cuidadores. Junto a su hermano Cian, el corredor ha convertido su dolor personal en una cruzada solidaria que ya ha recaudado más de 600 mil dólares para la fundación Alzheimer’s Research UK.
La motivación de los denominados «FTD Brothers» nace de una tragedia familiar: su madre, Geraldine, falleció a los 52 años tras ser diagnosticada con demencia frontotemporal (DFT). La situación dio un giro aún más personal cuando ambos hermanos se sometieron a pruebas genéticas y descubrieron que portan la mutación del gen MAPT. Esto significa que tienen casi un 100% de probabilidades de desarrollar la misma enfermedad a una edad temprana, transformando sus retos deportivos en una carrera contrarreloj para financiar una cura antes de que aparezcan sus propios síntomas.
Tras el éxito en la capital británica, Jordan no se detuvo y emprendió un desafío aún más ambicioso titulado «32 en 32»: correr por los 32 condados de Irlanda en 32 días consecutivos. Este recorrido por la isla tiene un significado profundo, ya que busca honrar la memoria de su madre y de otros 12 familiares que perdieron la vida debido a complicaciones relacionadas con la demencia. Cada maratón adicional es un paso más hacia su meta final de recaudar un millón de libras esterlinas para la investigación médica.
El impacto de Jordan Adams trasciende lo deportivo, logrando que figuras como la leyenda del atletismo Sir Mo Farah se unieran a su causa durante tramos de la carrera en Londres. Su esfuerzo ha servido para desestigmatizar las enfermedades neurodegenerativas y poner el foco en la importancia de la detección temprana.








