El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, indicó el miércoles que la Casa Blanca ha iniciado una revisión formal para evaluar la factibilidad de vender aviones de combate de quinta generación F-35 a Turquía, revirtiendo potencialmente una de las disputas diplomáticas más complejas de los últimos años.
La administración actual busca una vía legal para restablecer la transferencia armamentista, bloqueada desde que Ankara adquirió en 2019 los sistemas de defensa antimisiles rusos S-400, lo que provocó su exclusión del programa militar conjunto por parte del Pentágono.
«Pete y todo el equipo están revisando esto ahora mismo, porque hay ciertas cosas que tenemos que certificar que han sucedido… para cumplir con la ley estadounidense. El presidente nos ha pedido que lo hagamos», declaró Vance a los periodistas.
Esta reevaluación estratégica impulsada por el Ejecutivo estadounidense pretende destrabar la cooperación de seguridad con su aliado de la OTAN.











