El Gobierno de Irán confirmó que se encuentra «revisando» la respuesta oficial de los Estados Unidos a su propuesta de paz de 14 puntos, un documento estratégico enviado a través de Pakistán con el fin de terminar formalmente el conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero. Según el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, el plan se centra exclusivamente en el cese de hostilidades, dejando la espinosa cuestión nuclear para una fase posterior.
Los ejes del plan de Teherán
La propuesta iraní, revelada en parte por la agencia Tasnim, busca una resolución definitiva en un plazo de 30 días, rechazando la intención de Washington de prolongar el alto el fuego actual. Los puntos más críticos incluyen:
- Levantamiento del Bloqueo Naval: Irán exige el fin del cerco marítimo impuesto por EE. UU. desde el 13 de abril, el cual ha resultado en la interceptación de 45 embarcaciones iraníes.
- Control del Estrecho de Ormuz: Se plantea un nuevo mecanismo de gestión para esta ruta vital (donde transita el 20% del crudo mundial). Esto incluye la posibilidad de imponer peajes y reparaciones de guerra a buques de países enemigos para permitir su paso.
- Retirada Militar y Garantías: Teherán demanda la salida de tropas estadounidenses de países vecinos y garantías verificables de que ni EE. UU. ni Israel lanzarán nuevos ataques contra su territorio.
- Reparaciones y Sanciones: El plan exige compensaciones económicas por los daños de los bombardeos (que Irán cifra en 3,400 muertos) y la liberación de activos congelados, incluyendo los 6,000 millones de dólares retenidos en Catar.
- Paz Regional Integral: El acuerdo debe incluir el fin de los enfrentamientos en Líbano entre Hizbulá e Israel, conectando todos los frentes de la guerra.
El factor nuclear y la postura de Trump
Aunque el programa nuclear no forma parte de este paquete inicial, Washington mantiene como condición innegociable la entrega de 440 kilos de uranio altamente enriquecido. Por su parte, el presidente Donald Trump afirmó que revisará el documento, aunque previamente calificó las propuestas iraníes como «no satisfactorias».
Teherán ha sido enfático: la pelota está en la cancha de Washington. El régimen asegura estar preparado tanto para la diplomacia como para la confrontación, mientras el precio del petróleo se mantiene por encima de los 110 dólares por barril debido a la inestabilidad en Ormuz.







