La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó este jueves el derribo de un dron MQ-1 estadounidense al este del estrecho de Ormuz. La aeronave no tripulada fue interceptada frente a la costa de Sirik por un sistema antiaéreo de la Fuerza Aeroespacial, según la agencia IRNA. Este incidente agrava la crisis en la zona, días después de que Teherán reportara la destrucción de otro aparato militar en Bandar Abás.
El derribo se enmarca en el choque geopolítico entre Irán y Estados Unidos por el control de este paso marítimo clave, acentuado tras la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel. Las acciones armadas sobre el corredor naval continúan tensionando la seguridad en Oriente Medio y obstaculizando el tránsito en la región.
Pese a las hostilidades, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, afirmó que su gobierno mantiene diálogos con mediadores internacionales para aplicar un plan de paz de siete días, propuesta rechazada inicialmente por Washington. Las gestiones diplomáticas buscan frenar el conflicto bélico mientras ambas partes miden sus fuerzas sobre el terreno.
El anuncio diplomático se da tras reuniones en Teherán con delegaciones de Rusia, Catar, Pakistán, Arabia Saudí y Turquía. Sin embargo, la activa presencia de mediadores regionales contrasta con los continuos roces militares en el golfo Pérsico, donde las incursiones aéreas y los derribos amenazan con una mayor escalada del conflicto.














