Las autoridades militares de Irán advirtieron este miércoles sobre el cierre inminente de rutas de tránsito en el estrecho de Ormuz que ese país considera ilegales. Las vías fluviales señaladas, ubicadas junto a la costa de Omán, habrían sido habilitadas mediante detonaciones en pasajes rocosos para facilitar el contrabando de crudo mediante embarcaciones menores.
Mohammadreza Naqdi, asesor del comandante de la Guardia Revolucionaria, aseguró que las fuerzas armadas ejercen el dominio total de la zona estratégica. La medida restrictiva se mantendrá vigente hasta que el gobierno iraní obtenga la satisfacción de sus demandas legítimas en el escenario internacional.
La postura oficial contrasta con los registros de la industria sobre el flujo comercial. Datos preliminares de Kpler ubicaron la media móvil de exportaciones regionales en dieciocho millones trescientos mil barriles diarios al cierre de septiembre, superando los volúmenes previos al conflicto bélico desatado a finales de febrero.
Por su parte, el asesor Majid Mirahmadi desmintió que el tráfico marítimo recupere sus niveles habituales gracias al respaldo de la Armada estadounidense. Según estimaciones de la Guardia Revolucionaria, el tránsito actual se limita a diez buques diarios, una cifra sustancialmente menor al promedio de ciento veinticinco embarcaciones registrado antes del inicio de las hostilidades.












