Las fuerzas armadas de Irán lanzaron una severa advertencia a los países del Golfo Pérsico, asegurando que cualquier ayuda o facilitación otorgada a las tropas de Estados Unidos será considerada una participación directa en las operaciones militares de dicho país.
El pronunciamiento, firmado por el jefe de las fuerzas armadas, general Alí Abdollahi, señala que la presencia de aeronaves y aviones de reabastecimiento estadounidenses en bases regionales resulta inaceptable sin el conocimiento de los gobiernos locales.
La amenaza surge apenas un día después de que Emiratos Árabes Unidos suspendiera sus intercambios comerciales con Teherán. EAU acusó al gobierno iraní de lanzar dos misiles balísticos contra buques frente a sus costas, en un contexto de creciente tensión regional donde las instalaciones militares estadounidenses han sido blanco constante de ataques.









