El gobierno de Irán acusó a Estados Unidos de probar «deliberadamente» nuevas armas con agentes químicos en un ataque registrado el 28 de febrero, primer día de la guerra, contra la ciudad meridional de Lamerd, el cual dejó al menos 21 muertos y cerca de 100 heridos en un recinto deportivo.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, afirmó durante una visita a la zona que el Ministerio de Sanidad documentó las pruebas en el terreno para denunciar el hecho como un crimen de guerra.
Según la agencia Tasnim, el bombardeo en Lamerd con un misil de precisión (PrSM) ocurrió de forma paralela al ataque de un misil Tomahawk contra una escuela primaria en Minab, donde murieron 168 personas, la mayoría menores.
Bagaei advirtió que las acciones del bloque estadounidense e israelí continuarán e hizo referencia a otros episodios réplica a inicios de septiembre en Kuhestak, con 5 muertos y 68 heridos en una boda, los cuales derivaron en ofensivas de Teherán contra objetivos de Washington en Jordania, Kuwait y Baréin, además de enfrentamientos en el estrecho de Ormuz.









