Altos funcionarios de la Casa Blanca confirmaron a cadenas internacionales que el líder supremo Mojtaba Jamenei dio el aval al borrador del pacto; los Estados Unidos de América levantarían las restricciones navales en el Golfo Pérsico.
Washington D. C. El Gobierno de los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán alcanzaron un principio de acuerdo estratégico de carácter histórico en materia de no proliferación de armamento de destrucción masiva. Un alto funcionario de la administración del presidente Donald Trump reveló a la cadena de noticias norteamericana CBS News que el régimen de Teherán consintió formalmente en desmantelar y deshacerse de sus reservas de uranio altamente enriquecido, lo que representa el mayor acercamiento diplomático entre ambas potencias de Medio Oriente en la última década.
El aval del líder supremo y la reestructuración del mecanismo De acuerdo con los informes de inteligencia civil y militar procesados por la Casa Blanca, las autoridades estadounidenses sostienen que el nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, aprobó de forma directa el borrador general del documento de concertación. No obstante, las fuentes diplomáticas precisaron que, si bien el consenso sobre el fondo del desarme es total, la firma definitiva del tratado internacional no se concretará durante las jornadas de este fin de semana debido a que las comisiones técnicas aún ultiman los detalles finos y los mecanismos de verificación física para la extracción segura del material radioactivo.
La administración de Donald Trump enfatizó que este nuevo instrumento jurídico supera en sus condiciones de seguridad perimetral al Plan de Acción Conjunto y Completo firmado en el año 2015 durante la presidencia de Barack Obama. El equipo del mandatario actual argumentó que, a diferencia de aquel pacto que permitía a la nación islámica mantener el enriquecimiento de combustibles nucleares por debajo de ciertos umbrales de pureza, el borrador del año 2026 exige la eliminación total y definitiva del inventario enriquecido que se encuentra almacenado en los complejos subterráneos de Natanz y Fordow, clausurando de manera absoluta la ruta para el diseño de ojivas atómicas.
Negociadores de alto nivel y contraprestaciones portuarias El despliegue diplomático de Washington requirió la intervención de un comité de negociación de alto nivel integrado de forma directa por el vicepresidente de los Estados Unidos de América, James David Vance, el enviado especial de la Casa Blanca para Medio Oriente, Steven Witkoff, y el asesor presidencial Jared Kushner, quienes han mantenido canales de comunicación con los delegados facultados por el clero de Teherán. El plan estratégico estadounidense contempla la integración de la totalidad de las monarquías aliadas de la región, buscando otorgarle al convenio una arquitectura de soporte regional duradera.
Como contraprestación directa al desmantelamiento de la infraestructura atómica iraní, el Gobierno de los Estados Unidos de América se comprometió a levantar formalmente el bloqueo y las sanciones navales que restringen el ingreso y salida de buques comerciales en los puertos marítimos de la nación del Golfo. El alto funcionario detalló que se establecerá un sistema de coordinación operativa entre el Comando Central de los Estados Unidos y las armadas de los países del Golfo Pérsico para garantizar el libre tránsito de embarcaciones petroleras y de carga; sin embargo, aclaró de manera tajante que dicha vigilancia conjunta se limitará a la seguridad marítima y no debe ser interpretada o instrumentada como un esquema de peaje o aduana bajo el control norteamericano en este mes de mayo de 2026.









