Tras la reciente clausura del Mundial 2026, el Grupo de Copenhague ha señalado siete partidos por presunto amaño, incluyendo el duelo inaugural entre México y Sudáfrica. Este organismo internacional independiente se dedica a monitorear posibles manipulaciones en competiciones deportivas y detectó actividad inusual en el mercado de apuestas durante el desarrollo del torneo.
En el caso específico de la Selección Mexicana, la alerta no se debe al resultado final del encuentro, en el que México venció 2-0, sino a una jugada puntual. El foco de la investigación es la tarjeta roja recibida por el jugador sudafricano Themba Zwane al minuto 84, la cual ocurrió tras una revisión del VAR por un golpe sobre el rostro de Roberto Alvarado.
Durante el certamen, se monitorearon los 104 partidos disputados, de los cuales 15 estuvieron bajo vigilancia reforzada y 12 fueron analizados exhaustivamente desde una perspectiva de integridad. Como resultado, se emitieron «siete avisos amarillos», término que indica la presencia de factores que justifican un análisis adicional, aunque por ahora no constituyen una prueba definitiva de manipulación.
Además del partido de México, se han revelado otros casos bajo sospecha, como una apuesta específica sobre la participación de Folarin Balogun en el encuentro de Estados Unidos contra Bélgica. También se encuentran bajo la lupa situaciones ocurridas en juegos de España frente a Arabia Saudita y Cabo Verde debido a movimientos atípicos de dinero y revisiones largas del VAR.















