Un total de 69 congresistas electos en los comicios celebrados el pasado domingo en Brasil se encuentran bajo investigación por su presunta vinculación en casos de corrupción, malversación de fondos, manipulación de contratos públicos y delitos ambientales. Esta cifra indica que uno de cada nueve legisladores electos enfrenta indagatorias formales, según reveló el portal brasileño UOL, el cual detalló que 33 parlamentarios ya cuentan con acusaciones formales, mientras que otros 36 tienen expedientes abiertos a la espera de que se presenten cargos definitivos.
La mayoría de los expedientes están relacionados con el desvío y manejo irregular de recursos públicos, aunque también figuran señalamientos por violencia doméstica y delitos de carácter racista. La legislación brasileña establece que los derechos políticos de los funcionarios solo pueden ser suspendidos mediante una sentencia condenatoria firme, es decir, cuando ya no existen recursos legales de apelación disponibles.
Entre los casos más destacados se encuentra el del diputado federal por el Partido Liberal (PL), Mario Frias, quien es investigado por la Policía bajo la presunción de malversar hasta dos millones de reales (aproximadamente 355 mil euros) provenientes de enmiendas legislativas destinadas a la producción de una película biográfica sobre el expresidente Jair Bolsonaro.
De acuerdo con los datos difundidos, la mayor parte de los congresistas señalados pertenecen a formaciones políticas de derecha, incluyendo al propio Partido Liberal y a los partidos que integran el bloque parlamentario conocido como el centrão. Esta agrupación informal se ha consolidado como un actor clave e indispensable para garantizar la gobernabilidad legislativa en el país sudamericano.












