Las autoridades de la región siberiana de Krasnoyarsk informaron sobre la caza de 898 osos tras el levantamiento de la veda decretado el pasado 2 de octubre, medida adoptada a raíz de la muerte de al menos siete personas por ataques de estos animales.
De acuerdo con el Ministerio de Recursos Naturales local, citado por la agencia TASS, esta acción forma parte de los protocolos implementados para regular la población de ejemplares que habitan en la zona central de Rusia, donde se estima una presencia de entre 25 mil y 32 mil osos pardos.
La situación de seguridad en las regiones de Siberia y el Lejano Oriente ruso se ha tornado compleja en los últimos meses debido a la constante incursión de osos en zonas pobladas, una problemática que ha cobrado la vida de al menos 24 personas en todo el país a lo largo de 2026, siendo Krasnoyarsk la demarcación con mayor incidencia de reportes de este tipo.
Ante este escenario, en la vecina región de Irkutsk —marcada recientemente por el deceso de una trabajadora de laboratorio— se puso en marcha una campaña orientada a neutralizar a más de medio millar de osos pardos.
El gobernador regional, Ígor Kóbzev, señaló que los servicios de emergencia atienden diariamente hasta 80 reportes por la presencia de estos mamíferos en áreas urbanas, una tendencia de incursión que también se ha replicado en otras zonas como la isla de Sajalín.












