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Una fiesta de disfraces celebrada en las instalaciones del Club Campestre de Tapachula culminó con la atención médica de emergencia para decenas de jóvenes, en su mayoría menores de edad, tras registrar sintomatología severa por presunta ingesta de alcohol adulterado. Los afectados presentaron insuficiencia respiratoria, náuseas e hipotermia, lo que movilizó a paramédicos del Cruz Roja, Protección Civil y Servicios Auxiliares de Emergencia (SAE).

Diversos asistentes requirieron traslado inmediato a unidades médicas locales a bordo de ambulancias y vehículos particulares manejados por padres de familia. Hasta el momento, las autoridades de salud reportan que dos de los jóvenes permanecen ingresados en la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) bajo supervisión médica constante.

El incidente ha generado la indignación de los familiares, quienes exigen identificar a los responsables de la comercialización de las sustancias embriagantes dentro del recinto. Hasta ahora, la Secretaría de Salud y Protección Civil no han precisado si el evento contaba con los permisos regulatorios correspondientes emitidos por la Dirección de Protección Contra Riesgos Sanitarios, mientras que los organizadores han evitado pronunciarse sobre los proveedores del licor.

De manera paralela, las fuerzas de seguridad en Chiapas desplegaron operativos en otros municipios de la entidad. En Las Margaritas, la Policía Municipal intervino una fiesta clandestina donde se detuvo a un sujeto identificado como Enrique por venta de alcohol a 32 menores, mientras que en Bochil se reportó el traslado aéreo hacia la Ciudad de México de un hombre de 39 años tras sufrir intoxicación grave por consumo de hongos silvestres.