Un trágico incendio registrado durante una fiesta de boda en el municipio de Lingwala, al norte de Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo, dejó un saldo preliminar de al menos 22 personas muertas y múltiples heridos. El siniestro se originó la noche del viernes y se extendió hasta las primeras horas del sábado 5 de septiembre. La evacuación del inmueble se complicó debido a que los estrechos pasillos del edificio quedaron colapsados por la multitud que intentaba ponerse a salvo.

A través de la Agencia Congoleña de Prensa, el alcalde regional de Lingwala, Norbert Mushinga, confirmó el balance provisional de víctimas mortales y advirtió que la cifra de fallecidos podría incrementarse en las próximas horas conforme avancen los peritajes. Ante la emergencia, asistentes al evento e integrantes de la comunidad auxiliaron a las víctimas colocando a sobrevivientes y cuerpos a la orilla de la carretera a la espera de atención médica.

Por su parte, el viceprimer ministro y ministro del Interior, Jacquemin Shabani, se trasladó al sitio del desastre para supervisar las labores de rescate y catalogó lo sucedido como una tragedia. Aunque la causa exacta del fuego no ha sido confirmada, este tipo de siniestros son recurrentes en las zonas urbanas de la capital congoleña durante la estación seca, agravados por la alta densidad poblacional y la falta de servicios de bomberos e infraestructura adecuada.