El presidente de Rusia, Vladímir Putin, sostuvo una reunión de tres horas en el Kremlin con los emisarios de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, en un esfuerzo por reactivar el estancado proceso de paz en Ucrania. La comitiva estadounidense abandonó las instalaciones tras el encuentro, cuyos resultados específicos aún no han sido revelados. La reunión representa el primer acercamiento directo entre ambas partes desde enero y ocurre semanas después de la visita a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe.
Al inicio de la sesión, Putin reconoció la complejidad de la situación, al tiempo que expresó sus mejores deseos y palabras de agradecimiento hacia el mandatario estadounidense, Donald Trump, destacando sus intentos por contribuir a la solución del conflicto. Tras esta parada en Moscú, la delegación estadounidense tiene previsto trasladarse a Kiev para sostener un encuentro con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, con el fin de presentar la propuesta para poner fin a las hostilidades.
Pese al reinicio del diálogo, las negociaciones se mantienen complejas. Putin ha rechazado un alto el fuego prolongado y ha descartado una cumbre tripartita a menos que sea para la firma de la paz definitiva, mientras que los acuerdos previos alcanzados en la cumbre de Alaska en agosto de 2025 han perdido vigencia para ambas naciones. Las conversatorios se desarrollan en un contexto de estancamiento diplomático que se mantiene desde febrero.







