La congresista demócrata Ilhan Omar anunció que abandonará su residencia en Washington por razones de seguridad, tras ser sometida a un registro domiciliario por agentes federales en el marco de una investigación del Departamento de Justicia. La legisladora, representante por Minesota y figura destacada del ala progresista, señaló que la difusión pública de su dirección y las crecientes amenazas de muerte hacen inviable permanecer en la vivienda con sus hijos.
El operativo se llevó a cabo a las 6:00 horas del pasado 12 de octubre mientras la congresista y su esposo dormían. Omar denunció que la irrupción armada de los agentes buscaba amedrentar a su familia, y calificó la diligencia como una campaña de intimidación política orquestada en la antesala de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, donde busca la reelección.
De acuerdo con The Wall Street Journal, el allanamiento responde a una pesquisa abierta por la administración de Donald Trump para revisar el proceso por el cual obtuvo la ciudadanía estadounidense, con el fin de tramitar su eventual deportación. En paralelo, el Gobierno federal ha intentado vincularla con presuntas irregularidades en el manejo de subsidios públicos en Minesota, acusaciones que la legisladora rechaza de forma tajante.
Aunque el presidente Trump aseguró no haber intervenido en la orden de cateo, calificó a la legisladora de origen somalí como una persona deshonesta y sostuvo que podría enfrentar prisión o ser deportada. Por su parte, la bancada demócrata criticó el uso de las instituciones de justicia con fines electorales a pocas semanas de las votaciones.











