Los rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron el ataque contra dos buques cisterna ocurrido en el Mar Rojo, frente a la costa occidental de Arabia Saudita, en un nuevo episodio que incrementa la tensión sobre una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial.
El portavoz militar del grupo, Yahya Saree, afirmó que las fuerzas hutíes lanzaron misiles balísticos y de crucero, además de drones, contra los petroleros Encelia y Layla, ambos de bandera saudí. Según el movimiento respaldado por Irán, la acción forma parte de la nueva fase de su campaña naval y responde al apoyo que Arabia Saudita brinda a Estados Unidos en el actual conflicto regional.
Horas antes, la agencia británica United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO) había informado que un buque mercante fue alcanzado por un proyectil a unos 100 kilómetros al suroeste de Yanbu, en la costa saudí del Mar Rojo. El impacto provocó daños materiales, aunque no dejó víctimas ni comprometió la navegación de la embarcación.
El ataque ocurre en un contexto de creciente escalada militar en Medio Oriente. Desde el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán, los hutíes han intensificado sus amenazas contra embarcaciones comerciales y energéticas que transitan por el Mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, una vía estratégica por la que circula una parte significativa del comercio marítimo y de las exportaciones mundiales de petróleo.
Las acciones del grupo yemení han obligado a varias navieras a modificar sus rutas o reforzar las medidas de seguridad, mientras Estados Unidos y sus aliados mantienen operaciones navales para proteger la libertad de navegación en la zona. Analistas advierten que una prolongación de estos ataques podría afectar las cadenas globales de suministro y generar presiones adicionales sobre los precios internacionales de la energía.
Hasta el momento, las autoridades sauditas no han informado sobre personas lesionadas ni han detallado el alcance de los daños sufridos por los buques atacados. Entretanto, la comunidad internacional sigue con atención la evolución de la crisis, ante el riesgo de una mayor expansión del conflicto en la región.















