Lewis Hamilton logró su primera victoria como piloto de Ferrari durante el Gran Premio de Barcelona-Catalunya, alcanzando así su triunfo número 106 en la Fórmula 1. El siete veces campeón mundial comenzó la carrera en la segunda posición y se mantuvo como un firme contendiente frente a los pilotos de Mercedes, George Russell y Kimi Antonelli. Esta victoria representa un éxito importante para el británico, quien no ganaba una carrera desde julio de 2024.
La clave del éxito para Hamilton fue una arriesgada estrategia de tres paradas en los boxes, a diferencia de las dos que planearon sus principales rivales. Un momento determinante ocurrió en la vuelta 41, cuando un Virtual Safety Car provocado por el abandono de Fernando Alonso le permitió realizar su última detención en el momento justo. Gracias a esto, pudo regresar a la pista en la primera posición y mantener un ritmo sólido hasta el final de la competencia.
El desarrollo de la carrera estuvo marcado por incidentes mecánicos que afectaron a otros protagonistas. Kimi Antonelli, quien marchaba en la segunda posición tras un gran adelantamiento, tuvo que abandonar a pocas vueltas del final por un fallo en su unidad de potencia. Esto permitió que George Russell terminara segundo y Lando Norris completara el podio en tercer lugar. Por su parte, Charles Leclerc también se vio obligado a retirarse debido a un problema con la dirección asistida de su Ferrari.
En cuanto a la representación latinoamericana, Franco Colapinto tuvo una actuación destacada al finalizar en la octava posición y sumar puntos con su Alpine. A pesar de que tuvo que acatar órdenes de equipo para dejar pasar a su compañero Pierre Gasly, el argentino logró mantenerse en el top 10. Por el contrario, Sergio «Checo» Pérez tuvo una jornada difícil, terminando en el puesto 14 y siendo el último de los pilotos que lograron clasificar en la carrera.







