La dependencia federal aclaró que los análisis informales utilizan comparaciones metodológicamente incompletas; precisó que la economía nominal creció 5.9% desde finales de 2024 y que el saldo se redujo en el último cuatrimestre de 2026.
Las autoridades hacendarias del Estado mexicano emitieron una aclaración técnica orientada a neutralizar las interpretaciones especulativas en los mercados bursátiles respecto al ritmo de contratación de pasivos soberanos. El pronunciamiento de la federación busca defender la viabilidad del perfil de vencimientos de las finanzas nacionales, demostrando ante las agencias calificadoras internacionales que los balances del gasto se mantienen alineados con la capacidad real de pago y la evolución de las variables macroeconómicas del mercado interno.
Precisiones metodológicas sobre el crecimiento de la economía De acuerdo con el Comunicado número 51 emitido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público este domingo 7 de junio del año de 2026, las versiones que aseguran que las obligaciones financieras del sector público crecen a un ritmo significativamente mayor que la economía nacional parten de un diagnóstico contable equivocado. La oficina de la política fiscal del país precisó que para evaluar correctamente la deuda entre trimestres distintos es indispensable aplicar el Producto Interno Bruto nominal con ajuste estacional, eliminando con ello las distorsiones inherentes a los efectos de calendario.
Bajo este criterio técnico homologado con las cifras ajustadas que publica el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el Producto Interno Bruto nominal de la república experimentó una expansión sólida al transitar de 34.039 billones de pesos en el tercer trimestre del año 2024 a 36.035 billones de pesos al corte del primer trimestre de 2026. Este comportamiento representa un incremento absoluto de 1.996 billones de pesos, equivalente a un crecimiento económico nominal del 5.9 por ciento, tasa de rendimiento que supera la métrica aislada del 4.6 por ciento utilizada en los muestreos incompletos que sobredimensionaban la diferencia del endeudamiento.
Reducción del Saldo Histórico y variables cambiarias La subsecretaría del ramo argumentó que comparar tasas de incremento sobre bases financieras dispares suele inducir a conclusiones imprecisas, por lo que la métrica verdaderamente relevante para dictaminar la sostenibilidad fiscal es la razón de la deuda respecto al tamaño de la economía nacional. Desde esta perspectiva, los indicadores institucionales demuestran que las finanzas públicas se mantienen estables y bajo control, registrando los siguientes parámetros macroeconómicos:
- Comportamiento del Saldo Histórico: El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se colocó en el 50 por ciento del Producto Interno Bruto al cierre de abril de 2026.
- Tendencia a la Baja: El indicador vigente refleja una contracción neta en la presión de los pasivos al ubicarse por debajo del 52.6 por ciento observado en diciembre del año 2025.
Asimismo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público detalló que el saldo de las obligaciones expresadas en moneda nacional incorpora de forma directa efectos contables de valuación cambiaria. Los analistas del gobierno explicaron que las fluctuaciones o depreciaciones del tipo de cambio elevan de forma automática el valor en pesos de la deuda contratada en el extranjero, sin que esto signifique bajo ninguna circunstancia la adquisición o contratación de nuevo endeudamiento neto por parte del Ejecutivo Federal.
La institución concluyó ratificando que la conducción de la hacienda pública se ejecuta bajo un esquema de estricta responsabilidad, manteniendo una estructura de pasivos denominada de forma mayoritaria en moneda nacional, fijada a tasa de interés fija y con perfiles de vencimiento de largo plazo para limitar los riesgos de refinanciamiento en este inicio de junio de 2026.







