Organizaciones de ganaderos de Texas, Oklahoma y Kansas emitieron una alerta conjunta advirtiendo que los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) causarán un incremento inevitable en el precio de la carne de res para los consumidores estadounidenses.
Las agrupaciones sectoriales señalaron que las irrupciones de los agentes migratorios en las fincas y establos han provocado un ausentismo masivo de mano de obra calificada, generando retrasos en la distribución de miles de cabezas de ganado destinadas a las plantas procesadoras.
Esta postura representa uno de los reclamos más severos de la industria agropecuaria contra la estrategia de deportaciones masivas impulsada por la administración del presidente Donald Trump.
«Este tipo de interrupciones generará pérdidas millonarias a los productores y un impacto directo en el precio de la carne de res para las familias», enfatizaron las asociaciones ganaderas.
Adicionalmente, el sector manifestó su descontento ante las políticas comerciales del Ejecutivo federal, como la exención de aranceles para importar carne desde Sudamérica, instando a las autoridades a respetar el debido proceso y garantizar la certidumbre operativa en el campo.







