Las autoridades judiciales del centro de Nueva York anunciaron la reapertura de la investigación penal sobre una presunta agresión sexual masiva ocurrida en 2024 al interior de una fraternidad de la Universidad de Cornell, un caso que volvió a la luz pública tras una reciente demanda civil.
El fiscal de distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, confirmó que el expediente será llevado ante un gran jurado con el objetivo de determinar si existen elementos para fincar cargos criminales. La decisión se toma a menos de dos semanas de que una exalumna de la institución presentara una acción legal en la que acusa a siete integrantes de la fraternidad Chi Phi de haberla drogado y agredido.
En 2024, la fiscalía decidió no proceder penalmente debido a que la declaración inicial de la víctima ante la policía universitaria —según la versión oficial— no señalaba que hubiera estado incapacitada, drogada sin su consentimiento o imposibilitada para otorgar consentimiento. No obstante, el funcionario reconoció que su oficina no realizó una indagatoria independiente en aquel momento y admitió que no se evaluaron indicios clave, como un chat grupal aportado por la defensa.
Por su parte, el abogado de la demandante, Thomas P. Giuffra, criticó severamente la actuación policial inicial y la falta de especialización en el manejo de denuncias por violencia sexual, señalando que las pruebas digitales fundamentales fueron ignoradas en su momento. La universidad, en tanto, mantiene expulsada a la fraternidad implicada mientras avanzan las nuevas diligencias legales.








