Cuatro menores de edad, de entre 11 y 15 años, junto a sus padres interpusieron una demanda contra la administración del presidente Donald Trump, acusando al Gobierno federal de vulnerar sus derechos constitucionales al prohibir la cobertura de medicamentos de afirmación de género a través del programa Medicaid. La acción judicial desafía las recientes normativas de la Secretaría de Salud (HHS) y de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) que restringen el uso de fondos públicos para este tipo de atención médica para menores.
Las familias querellantes argumentan que la medida impone una discriminación ilegal basada en el sexo y la identidad de género, privando a los jóvenes de tratamientos médicamente necesarios prescritos por especialistas en salud. La demanda sostiene que el bloqueo presupuestario sobrepasa las facultades del Ejecutivo, interfiriendo en las decisiones de la relación médico-paciente y vulnerando las garantías de igualdad ante la ley amparadas en la Constitución de Estados Unidos.
El litigio judicial abre un nuevo capítulo de confrontación en los tribunales federales en torno a las políticas de salud pública para la comunidad trans. Mientras que las organizaciones de derechos civiles y asociaciones médicas afirman que la atención de afirmación de género reduce significativamente las tasas de ansiedad y depresión en jóvenes, el Gobierno federal defiende las restricciones bajo el argumento de establecer regulaciones de protección infantil y control de presupuesto.











