La Administración Federal de Aviación (FAA) inició una investigación tras registrarse un incidente de seguridad que involucró al helicóptero presidencial Marine One sobre la circunvalación de Washington D.C.
De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal, el incidente ocurrió el martes por la tarde cuando el helicóptero despegó desde la Casa Blanca en condiciones operativas normales. Sin embargo, los controladores del Aeropuerto Nacional Reagan de Washington no suspendieron a tiempo las operaciones comerciales, una medida protocolaria estándar que se activa para resguardar las maniobras del Marine One.
Debido a esta omisión, un avión comercial despegó de manera simultánea, lo que provocó una vulneración a la distancia de separación de seguridad exigida por la normativa aeronáutica.
Aclaración de la Casa Blanca y protocolos de la FAA
Las regulaciones federales de aviación estipulan que las aeronaves deben mantener un espacio mínimo de 1.5 millas horizontales y 500 pies verticales para evitar riesgos de colisión o turbulencia.
A pesar de la falla en la coordinación del tráfico aéreo, la sede ejecutiva estadounidense descartó riesgos para el mandatario:
“Los vuelos del Marine One son pilotados por algunos de los mejores aviadores del mundo, y en ningún momento el presidente estuvo en peligro”, declaró el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, en un comunicado emitido a la cadena NewsNation.
La FAA mantiene las indagatorias abiertas para determinar las causas de la falla en la comunicación con la torre de control del aeropuerto capitalino y prevenir futuras brechas en la logística aérea presidencial.









