Estados Unidos lanzó este domingo una nueva ronda de ataques contra objetivos militares en Irán, en una escalada de la campaña que mantiene desde hace varios días con el objetivo de debilitar la capacidad militar iraní y proteger la navegación comercial en el Estrecho de Ormuz, informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
De acuerdo con el comunicado oficial, las operaciones comenzaron a las 16:00 horas (tiempo del este de Estados Unidos) por instrucción del presidente Donald Trump. Washington señaló que los bombardeos están dirigidos contra infraestructura militar utilizada, según sus servicios de inteligencia, para ejecutar ataques contra embarcaciones comerciales que transitan por el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo.
La ofensiva forma parte de una estrategia más amplia emprendida por la administración estadounidense desde el recrudecimiento del conflicto con Irán. En los últimos días, CENTCOM ha informado de ataques consecutivos contra radares, sistemas de defensa aérea, centros logísticos, instalaciones de vigilancia costera y capacidades navales iraníes, con el argumento de reducir la amenaza sobre las rutas marítimas internacionales.
La nueva operación ocurre en un contexto de creciente tensión regional. Mientras Estados Unidos mantiene su campaña militar y el bloqueo sobre puertos iraníes, Irán y grupos aliados han incrementado sus acciones contra intereses estadounidenses y de sus socios en la región, elevando el riesgo de una expansión del conflicto en el Golfo Pérsico.
El Estrecho de Ormuz continúa siendo el principal punto estratégico de la confrontación. Por esa vía transita cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa a nivel mundial, por lo que cualquier interrupción en la navegación tiene efectos inmediatos sobre los mercados energéticos internacionales. Analistas advierten que la continuidad de las operaciones militares podría mantener la volatilidad en los precios del crudo y aumentar la presión sobre las cadenas globales de suministro.
Aunque la Casa Blanca sostiene que las operaciones buscan garantizar la libertad de navegación y responder a amenazas contra el transporte marítimo, hasta el momento las autoridades iraníes no habían emitido una reacción oficial sobre esta nueva ronda de bombardeos.















