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Una exalumna de la Universidad de Cornell, identificada bajo el seudónimo de Jane Doe, acusó en una misiva obtenida por The New York Times que el presidente de la institución de élite, Michael Kotlikoff, desestimó y dudó de la veracidad de su testimonio al conocer su denuncia por una violación grupal sufrida en 2024. Según el relato vertido en la carta enviada al claustro docente, la primera reacción del directivo ante la líder de su sororidad fue cuestionar el tiempo transcurrido antes de reportar la agresión, respuesta que mermó la confianza de la víctima en la imparcialidad del centro educativo.

La filtración de la misiva ocurre en el marco de la reactivación judicial del caso, luego de que la joven presentara una demanda civil contra los siete estudiantes a los que señala de haberla agredido sexualmente durante horas en una fraternidad del campus, así como contra la propia universidad por negligencia e inacción institucional. Docentes de Cornell expresaron a la agencia EFE que este episodio representa solo la «punta del iceberg» de una serie de experiencias similares relatadas por otras alumnas dentro del campus universitario.

El testimonio de la denunciante busca ofrecer contexto a los profesores ante la próxima votación telemática del 28 de octubre, en la que se evaluará una moción de censura no vinculante impulsada por el personal académico contra la gestión del presidente Kotlikoff. La resolución acusa a las autoridades universitarias de responder de manera insensible, deficiente y carente de acompañamiento frente a las denuncias de violencia sexual en sus instalaciones.