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Estados Unidos e Israel planean una campaña de bombardeos coordinada contra objetivos de infraestructura energética en Irán durante este fin de semana, según informaron fuentes militares y gubernamentales a la cadena CBS News.

Las fuentes estadounidenses indicaron que las autoridades israelíes ya fueron notificadas y mantienen coordinación directa con Washington. No obstante, el presidente Donald Trump aún no ha dado la orden final para iniciar los ataques.

Una operación conjunta de esta magnitud marcaría el retorno de Israel a las operaciones de combate, las cuales mantenía suspendidas durante la tregua mediada por la administración estadounidense. Por su parte, Irán no ha lanzado ofensivas directas contra Israel desde la reanudación de las operaciones norteamericanas a principios de julio tras el colapso del memorando de entendimiento.

A pesar de los reportes estadounidenses, un funcionario israelí declaró a CBS News:

«Israel desconoce la decisión de reanudar las operaciones militares a gran escala, ni se le ha solicitado que participe en ninguna acción militar contra Irán».

Debate en Camp David y postura de la Casa Blanca

La estrategia para reactivar los ataques se analizó durante una reunión del gabinete presidencial en Camp David. Una de las fuentes reveló que diversos asesores de la Casa Blanca especializados en política exterior manifestaron su firme oposición a la medida.

Sin embargo, ante medios de comunicación, el presidente Trump mantuvo una postura contundente:

«Los vamos a golpear muy fuerte. En algún momento, dirán: ‘Ya no podemos soportarlo más’. Creo que simplemente queremos ganar», afirmó el mandatario al ser cuestionado sobre una eventual salida diplomática.

Objetivos militares y respuesta del Pentágono

De acuerdo con dos de las fuentes consultadas, la incursión aérea se centraría en dañar la infraestructura energética iraní, incluidas refinerías de petróleo y centrales eléctricas. Un exfuncionario militar estadounidense detalló a CBS News que el valor táctico de esta ofensiva radica en mermar la capacidad del ejército iraní para mantener operaciones y gobernar eficazmente.

Por su parte, el portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, declinó detallar objetivos específicos previo a la resolución oficial del Ejecutivo:

«El Departamento de Guerra está preparado para ejecutar las directivas del Presidente en cualquier momento», puntualizó Parnell a través de un comunicado.