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En una operación conjunta de la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, las autoridades españolas interceptaron en el océano Atlántico un velero de 14 metros de eslora que transportaba 2.1 toneladas de clorhidrato de cocaína distribuidas en 70 fardos. La embarcación, de bandera polaca, fue abordada por el buque de operaciones especiales Petrel I a unas 400 millas náuticas de las costas de Galicia, asestando un contundente golpe a las redes internacionales de narcotráfico que abastecen al mercado europeo.

Durante el operativo en alta mar, las fuerzas de seguridad detuvieron a cuatro tripulantes de diversas nacionalidades, quienes presuntamente habrían recibido el cargamento ilícito desde un barco nodriza en aguas profundas para trasladarlo hacia la Península Ibérica. La investigación, iniciada meses atrás tras rastrear la embarcación en puertos del Mediterráneo, contó con la cooperación de organismos internacionales como el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) y autoridades de Polonia.

Tras la abordaje, el velero y el estupefaciente decomisado fueron escoltados hasta el Puerto de Vigo, donde quedaron a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia. Las autoridades antinarcóticos informaron que la investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones para desarticular por completo la estructura logística de la organización criminal vinculada al transporte marítimo.