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El magnate y propietario de la red social X, Elon Musk, rompió su silencio tras el colapso de su multimillonaria inversión política cercana a los 500 millones de dólares, destinada a sostener la mayoría republicana en las elecciones de mitad de mandato de 2026. A través de breves y sarcásticas publicaciones, el empresario bromeó señalando que «los centros de datos en el espacio se ven bastante atractivos en este momento» e ironizó con que sus «láseres espaciales para interferir en las elecciones no funcionaron esta vez». Asimismo, reaccionó con un escueto «interesante» a sondeos a pie de urna conservadores que apuntan a que el desgaste bélico por la guerra con Irán restó competitividad al voto republicano frente al respaldo que conservan sus medidas migratorias.

Las reacciones de Musk se produjeron horas después de que el senador demócrata electo por Texas, James Talarico, celebrara en Austin una victoria histórica frente al republicano Ken Paxton en la contienda al Senado más costosa en la historia del país. Durante su discurso triunfal, Talarico lanzó una dura crítica contra la influencia del capital corporativo y los magnates tecnológicos en la vida democrática: «Nos enfrentamos a más de 300 millones de dólares, más que cualquier otra campaña en la historia; a todos los anuncios negativos, campañas de desprestigio, bots y deepfakes que el dinero puede comprar», sentenció el legislador, al acusar a las élites económicas de operar con algoritmos para fragmentar al electorado.

La derrota electoral en Texas, donde el desembolso publicitario global rebasó los 500 millones de dólares, y la pérdida republicana de ambas cámaras del Congreso supusieron un revés directo tanto para la influencia política de Donald Trump como para el propio Musk, quien concentró en dicho estado cerca de la mitad de sus recursos de campaña. Talarico concluyó su proclamación llamando a superar la polarización impuesta durante la última década: «La verdadera lucha en este país no es entre izquierda y derecha, sino entre arriba y abajo; las élites dividen por partido, raza o religión para que no nos demos cuenta de que nos están robando, pero hemos demostrado que la política del amor puede vencer a la división».