Este jueves, el gobierno de los Estados Unidos anunció un paquete de sanciones económicas contra dos individuos y ocho empresas —incluidas dos firmas chinas— señaladas por mantener nexos financieros con las élites gobernantes en Cuba, operar redes clandestinas de suministro de petróleo hacia y desde la isla, y facilitar componentes bélicos a las fuerzas armadas cubanas.
A través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), adscrita al Departamento del Tesoro, la administración del presidente Donald Trump identificó como bienes bloqueados a cinco buques petroleros. Con esta disposición legal, las embarcaciones quedan impedidas para operar transacciones comerciales, transferencias, ventas o exportaciones bajo jurisdicción estadounidense sin una licencia previa.
Entre las entidades castigadas figuran compañías navieras como Caroil Transport Marine, radicada en Chipre; Tentacool Commercial, con domicilio en Panamá; y las estatales cubanas Internacional Marítima y Petróleos Marítimos del Caribe (Petromarca), acusadas de trasegar hidrocarburos y combustibles procesados para el régimen de La Habana. En el plano tecnológico y de defensa, resultaron sancionadas Cubaelectrónica y Tecnosime, además de las corporaciones chinas CEIEC y Beijing H&C Technologies, responsabilizadas de triangular equipo militar a través de la intermediaria cubana Duna.
El castigo individual alcanzó a Guillermo Rodríguez López-Calleja, vinculado al transporte de crudo, y a Any Rodríguez Lastres, exdirectora comercial de la Terminal de Contenedores de Mariel e hija de la presidenta del conglomerado militar GAESA, Ania Guillermina Lastres Morera.
Asimismo, los buques petroleros congelados formalmente por el Departamento del Tesoro son Esperanza, María Cristina, Gloria C —vinculados a Caroil—, además de las naves Emilia y Lourdes, bajo propiedad y operación directa de Petromarca.














