El incremento en el costo de vida se consolidó como el factor determinante para los estadounidenses en las elecciones de mitad de mandato que definirán el control del Congreso. De acuerdo con el más reciente estudio de Reuters/Ipsos, un 48% de los votantes registrados identificó la economía personal como su prioridad absoluta, superando ampliamente otros temas como la preservación de las normas democráticas (26%) y la política migratoria (13%).
La percepción económica negativa responde al deterioro en las finanzas del hogar, donde casi la mitad de la población (49%) reporta un impacto adverso desde enero de 2025. Este descontento ha sido alimentado por el alza en los combustibles tras el conflicto con Irán, intervención militar que un 55% de los electores considera inútil. El impacto financiero golpea con especial fuerza a comunidades clave como la hispana, donde el 54% señala un perjuicio en su economía.
El panorama económico castiga la figura de Donald Trump en unas elecciones que el propio mandatario planteó como un referéndum personal. El sondeo refleja que un 48% de los electores acudió a las urnas con la intención explícita de votar en contra de la administración, frente a un 25% que lo hizo a favor. La desaprobación presidencial alcanza así sus niveles más bajos en medio del malestar ciudadano por el rumbo del bolsillo familiar.
Pese a las tensiones, la jornada avanza con un 77% de confianza ciudadana en el recuento de los sufragios, aunque persisten debates sobre el fraude electoral. Asimismo, emergen nuevas preocupaciones en el electorado: un 42% pide regular el consumo energético de los centros de datos para inteligencia artificial y una abrumadora mayoría bipartidista rechaza la interferencia de grandes donantes multimillonarios en las campañas.













