En una carta formal dirigida al juez Brian M. Cogan, las autoridades estadounidenses catalogaron al capo como uno de los líderes criminales más prolíficos del mundo y denunciaron el pago sistemático de sobornos a la clase política mexicana.
Nueva York, EE. UU. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos, a través de la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York, oficializó una solicitud penal en contra del capo mexicano Ismael “El Mayo” Zambada García. Mediante un documento formal remitido a la Corte Federal de Brooklyn, las autoridades ministeriales solicitaron que el cofundador del cártel de Sinaloa sea condenado a una pena ineludible de prisión de por vida.
La fortuna y los sobornos institucionales. La petición penal, firmada en vísperas de la audiencia de sentencia programada para el próximo 20 de julio de 2026, no se limita a la reclusión del procesado. Los fiscales estadounidenses solicitaron formalmente al juez Brian M. Cogan imponer un decomiso económico definitivo equivalente a 15 mil millones de dólares, cantidad calculada como parte de las ganancias ilícitas generadas por el tráfico transnacional de cocaína, fentanilo y metanfetaminas.
El expediente enfatiza la red de protección institucional que permitió la operación del capo durante décadas:
“Bajo el control y supervisión del acusado, el Cártel pagó millones de dólares en sobornos a todos los niveles del gobierno mexicano (policía, militares y políticos) para asegurar que el Cártel pudiera operar sin interferencias”
Sostiene de forma explícita el documento oficial de la Fiscalía.
El fin de una era criminal: La Fiscalía estadounidense calificó a Zambada García como uno de los líderes criminales más poderosos, violentos y prolíficos de la historia contemporánea mundial, equiparando el nivel de sus delitos a una afectación global que requiere la aplicación máxima de la ley penal ordinaria.
Con la entrega de esta solicitud judicial, el juez Cogan (quien anteriormente sentenció a Joaquín “El Chapo” Guzmán) cuenta con los balances finales de la acusación para proceder a dictar el fallo condenatorio definitivo.


















