Estados Unidos descendió tres posiciones hasta ubicarse en el puesto 30 de 143 países evaluados en el Índice de Estado de Derecho 2026, presentado por el World Justice Project (WJP).
El informe atribuye este retroceso a una disminución del 1.8 % en la puntuación general del país, impulsada principalmente por el debilitamiento del sistema de justicia civil (donde cayó diez posiciones hasta el lugar 47), la justicia penal (puesto 41) y la protección de los derechos fundamentales (puesto 49).
En contraste, la nación registró sus mejores calificaciones en las categorías de gobierno abierto (posición 20) y ausencia de corrupción (posición 27).
A nivel global, la medición del WJP refleja un deterioro generalizado del estado de derecho en el 62 % de las naciones analizadas, incluyendo bajas registradas en México, Rusia y China, con Venezuela ocupando nuevamente el último lugar de la lista y Dinamarca a la cabeza.
El director ejecutivo del organismo, Alejandro Ponce, advirtió que la expansión de prácticas autoritarias, la injerencia gubernamental en el Poder Judicial y las restricciones a las libertades de expresión y reunión se han consolidado como una constante a escala internacional.










