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Un juez federal de Washington D.C. denegó la solicitud de la Nación Tohono O’odham para frenar la construcción de 99 kilómetros de muro fronterizo promovido por el gobierno del presidente Donald Trump. La obra atravesará la reserva de la tribu indígena en el desierto de Sonora, amenazando con provocar una destrucción irreversible en sus tierras originarias y sitios de alto valor sagrado.

El juez de distrito Richard Leon dictaminó que la tribu no demostró que la construcción altere de forma no autorizada los límites de su territorio de 1.13 millones de hectáreas, anteponiendo la seguridad fronteriza a los reclamos del pueblo indígena. 

En contraste, la dirigencia y los abogados de la Nación Tohono O’odham advirtieron que los trabajos causarán una devastación significativa en el ecosistema del desierto de Sonora, incluyendo la demolición de cimas montañosas sagradas, la pérdida de recursos vegetales y animales protegidos por sus tradiciones, y la afectación directa a sus rituales religiosos.

La tribu enfatizó que la barrera física fragmentará de manera permanente a una comunidad de más de 37 mil integrantes cuyas familias y prácticas ancestrales se extienden a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos. 

Verlon M. Jose, presidente de la Nación Tohono O’odham, expresó un fuerte desacuerdo con el fallo y confirmó que evaluarán todas las vías legales para proteger su patrimonio territorial y cultural.