El Departamento de Defensa de Estados Unidos elabora una nueva estrategia sobre armamento nuclear orientada a un posible escenario de conflicto regional con Rusia o China, en un movimiento que rompe con las líneas estratégicas mantenidas durante décadas, de acuerdo con información de NBC.
El plan, encabezado por el principal asesor de política del Pentágono, Elbridge Colby, contempla de manera central el uso potencial de armas tácticas de alcance reducido en situaciones de disputa territorial. La propuesta será expuesta este día por el funcionario en un evento castrense en el estado de Nebraska.

Como parte de su agenda, Colby sostendrá un recorrido privado por el Comando Estratégico de Estados Unidos, instancia encargada de la administración de la tríada nuclear, la flota de bombarderos y los submarinos atómicos. De acuerdo con los reportes, la iniciativa busca actualizar el abanico de opciones de respuesta presentadas al mandatario estadounidense en situaciones de crisis, con el propósito de disuadir una escalada convencional hacia el plano nuclear.
Este replanteamiento estratégico coincide con un endurecimiento en las medidas de seguridad del Pentágono, que recientemente amplió a 130 el número de entidades extranjeras sancionadas en China, Rusia e Irán por representar riesgos estratégicos.
Las autoridades de defensa han señalado que Washington enfrenta por primera vez a dos potencias nucleares de manera simultánea. En este contexto, persisten los señalamientos de la inteligencia aliada respecto a una creciente cooperación técnico-militar entre Moscú y Pekín, que incluye la transferencia de suministros de doble uso empleados en el conflicto de Ucrania, así como un intercambio recíproco de tecnología avanzada para sistemas de defensa y vectores navales.









