El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este miércoles los planes del Gobierno para construir una nueva gran instalación militar en territorio estadounidense, lo que representará la primera construcción de una base en suelo nacional en 40 años. El proyecto albergará a entre 15.000 y 25.000 efectivos militares e iniciará con un proceso de licitación entre los estados interesados en acoger el recinto.
Como condición para competir por el proyecto, el Pentágono exige a los gobiernos estatales eliminar trabas burocráticas, ceder los terrenos necesarios y garantizar facilidades para las familias del personal militar. Además, Hegseth confirmó un cambio estratégico clave en la infraestructura de defensa: la nueva base será totalmente autosuficiente en materia de energía, generando su propia electricidad independientemente de la red eléctrica civil para prevenir interrupciones ante eventuales ataques de adversarios extranjeros.
El anuncio se produce en un contexto de debate público en diversas comunidades estadounidenses, debido al aumento de la demanda energética que generan grandes complejos de infraestructura y el consecuente temor al encarecimiento de las tarifas locales de luz. No obstante, el Departamento de Guerra sostiene que este modelo de autonomía energética se aplicará de manera gradual en todas las principales instalaciones militares del país.







