Publicidad

Un avión militar C-17 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos trasladó desde San José un cargamento de 45 toneladas métricas de cocaína incautada para su posterior incineración en territorio estadounidense. La operación antidrogas se concretó debido a la falta de capacidad técnica, presupuesto e incineradores adecuados en Costa Rica para destruir volúmenes masivos de estupefacientes en suelo nacional.

El Fiscal General costarricense, Carlo Díaz, confirmó que el colapso logístico en las bodegas judiciales obligó a coordinar la transferencia con las autoridades de Washington. El cargamento trasladado alcanza un valor estimado de más de 1.100 millones de dólares en el mercado ilegal, representando una de las mayores transferencias de droga incautada registradas en la región para su eliminación.

El procedimiento contó con la supervisión de autoridades judiciales costarricenses y la embajadora estadounidense, Melinda Hildebrand. La medida refleja la creciente presión que enfrenta el país centroamericano, consolidado en los últimos años como uno de los principales puntos de acopio y reexportación del narcotráfico internacional hacia Norteamérica y Europa.