El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) destacó a Ecuador como un «socio clave» en la lucha contra el narcoterrorismo, luego de que un grupo de militares ecuatorianos concluyera un Curso Internacional para Operadores de Naciones Socias, un programa de capacitación táctica de ocho semanas orientado a fortalecer las capacidades operativas frente al crimen organizado transnacional.
De acuerdo con el mensaje difundido por el mando militar estadounidense, el entrenamiento forma parte de los esfuerzos de la Americas Counter Cartel Coalition (Coalición de las Américas contra los Cárteles), una iniciativa impulsada por Washington para mejorar la coordinación entre países del hemisferio en el combate al narcotráfico, el terrorismo y otras amenazas de carácter transnacional.
La graduación de los efectivos ecuatorianos ocurre en un contexto de creciente cooperación bilateral en materia de seguridad. En marzo pasado, fuerzas de Ecuador y Estados Unidos anunciaron el inicio de operaciones conjuntas contra organizaciones calificadas por Washington como grupos de narcoterrorismo, con apoyo en inteligencia, entrenamiento y coordinación militar.
Ecuador se ha convertido en uno de los principales aliados de Estados Unidos en Sudamérica para enfrentar el avance del crimen organizado, en medio del deterioro de la seguridad provocado por el fortalecimiento de redes dedicadas al narcotráfico, la extorsión y el tráfico de armas, especialmente en zonas cercanas a la frontera con Colombia.
La Coalición de las Américas contra los Cárteles fue presentada este año como un mecanismo regional de cooperación para compartir inteligencia, desarrollar capacidades militares y coordinar operaciones entre los países participantes frente a organizaciones criminales que operan a nivel transnacional. Durante su conferencia inaugural, realizada en la sede del Comando Sur en Florida, representantes de 18 países, entre ellos Ecuador, coincidieron en que los cárteles representan una de las principales amenazas para la seguridad del hemisferio.
El fortalecimiento de esta alianza, sin embargo, también ha generado cuestionamientos de organizaciones defensoras de derechos humanos, que han solicitado mayor transparencia sobre el alcance de la cooperación militar y las salvaguardas para prevenir posibles violaciones a los derechos humanos durante las operaciones conjuntas.















