El Gobierno del presidente Daniel Noboa implementó un nuevo periodo de toques de queda nocturnos por 15 días en cuatro provincias costeras de Ecuador. La medida, que restringe la circulación de 00:00 a 05:00 horas, representa el tercer periodo de restricción de movilidad decretado en lo que va del año y busca facultar a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional para realizar patrullajes y allanamientos en zonas catalogadas como críticas.
Pese al despliegue militar y las restricciones a libertades fundamentales bajo constantes estados de excepción, mecanismo utilizado por Noboa desde que declaró la «guerra» al crimen organizado en 2024, especialistas en seguridad advierten que la estrategia ofrece resultados temporales.
De acuerdo con datos del Ministerio del Interior, aunque se registran leves reducciones de homicidios durante las intervenciones, las cifras de violencia vuelven a repuntar al término de los operativos, superando los registros del año previo.
Consultores en seguridad pública señalan que los toques de queda funcionan únicamente como una táctica reactiva. Para lograr una reducción sostenida de la violencia y desarticular a los grupos delictivos, enfatizan la necesidad de fortalecer la inteligencia criminal, el control de armas, la investigación de activos y el combate a la corrupción e impunidad dentro de las instituciones.








