El presidente estadounidense Donald Trump anunció a través de la red social Truth Social que las obras de reparación en el Estanque Reflectante de Washington han permitido llenar la estructura al 70 por ciento de su capacidad. El mandatario destacó que el lugar vuelve a mostrar una imagen favorable tras los severos daños sufridos por actos vandálicos, al tiempo que advirtió con severidad que cualquier persona que intente dañar nuevamente el monumento enfrentará penas de cárcel.
En su mensaje, el jefe del Ejecutivo estadounidense arremetió contra un funcionario de la Oficina del Fiscal de Estados Unidos en el Distrito de Columbia, a quien calificó como una persona de izquierda radical por desacreditar la existencia de un sabotaje. Trump aseguró que las autoridades no inspeccionaron las incisiones en la superficie del Estanque Reflectante ni el césped dañado con productos químicos que formaban la cifra “86 47” a lo largo de 90 pies de altura, área que requirió un reemplazo total.
El presidente fundamentó sus acusaciones en material grabado y en la cobertura realizada por el programa del periodista Jesse Watters, donde se expuso la magnitud de las afectaciones en el parque nacional. Donald Trump ironizó sobre el historial del emblemático estanque reflectante de la capital, al señalar que desde su construcción en 1922 nunca funcionó de manera adecuada debido a constantes filtraciones de agua que en esta ocasión fueron corregidas.
Para evitar futuros contratiempos en las instalaciones restauradas, la administración federal instaló un sistema de cámaras de videovigilancia con monitoreo permanente en todo el perímetro. Donald Trump concluyó su comunicado manifestando que la apariencia del parque continuará mejorando progresivamente, siempre que no sea objeto de nuevos actos de vandalismo por parte de grupos opositores.










