La alcaldesa de Kissimmee, Jackie Espinosa, fue detenida bajo acusaciones de hurto mayor y fraude organizado, según informó el fiscal general del estado, James Uthmeier. Espinosa, de 58 años y con ascendencia puertorriqueña, asumió el cargo en noviembre de 2024. Tras su arresto, la funcionaria ingresó en la cárcel del condado de Osceola.
Los registros de reclusos le atribuyen cargos por hurto con un valor de entre 20 mil y 100 mil dólares, así como fraude organizado por 50 mil dólares o más. Estos delitos conllevan en el estado de Florida penas máximas de hasta 15 y 30 años de prisión, respectivamente.
El caso tiene antecedentes administrativos tras una resolución de la Comisión de Ética de Florida. Dicha instancia halló indicios preliminares de conflicto de intereses porque una empresa de la alcaldesa aceptó ayudas de un programa municipal para la pandemia.
Los fondos provenían de recursos federales destinados a pequeños negocios afectados por la crisis sanitaria. Kissimmee, situada al sur de Orlando, cuenta con 85 mil habitantes, de los cuales casi siete de cada diez son hispanos.










