Las defensas antiaéreas interceptaron los proyectiles dirigidos al reino árabe, mientras un cuarto impactó en una zona remota del sur; el CENTCOM confirmó la muerte de dos militares norteamericanos en territorio jordano.
Amán, Jordania. Las Fuerzas Armadas de Jordania informaron la ejecución de maniobras de intercepción táctica que permitieron la destrucción de tres misiles de fabricación iraní dirigidos contra el territorio soberano del reino árabe. La incursión balística forma parte de la agresiva campaña de represalias bélicas que mantiene el régimen de Teherán en Medio Oriente y que ha cobrado la vida de personal militar estadounidense estacionado en la región.
Despliegue de las baterías antiaéreas
Un portavoz militar del alto mando jordano detalló a la agencia oficial de noticias Petra que las baterías de misiles defensivos y los radares de alerta temprana detectaron un grupo de cuatro vectores balísticos en trayectoria directa.
Las contraofensivas automatizadas destruyeron tres de las amenazas en pleno vuelo. Sin embargo, el cuarto proyectil logró burlar el escudo térmico, impactando en un terreno despoblado y remoto en el sector sur de la nación, sin provocar daños colaterales directos a la infraestructura civil o centros urbanos habitados. La zona fronteriza de Áqaba —única salida portuaria jordana al Mar Rojo— permanece bajo estricta vigilancia por su cercanía estratégica con Israel, Egipto y Arabia Saudita.
Bajas militares de los Estados Unidos
El recrudecimiento de las hostilidades aéreas generó una alerta de seguridad de máxima prioridad por parte del Departamento de Estado de EE. UU., ordenándose la evacuación y repliegue de todo el personal diplomático no esencial y de sus núcleos familiares en territorio jordano.
«Esta alerta se produce un día después de que el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) informara de que dos militares estadounidenses murieron y un tercero se encuentra desaparecido en Jordania por los ataques iraníes», señalaron los cables informativos de las fuerzas aliadas.
Estas muertes representan las primeras bajas oficiales sufridas por la Unión Americana desde la ruptura definitiva del cese al fuego pactado entre Washington y Teherán la semana pasada. Con este balance de hostilidades, la cifra histórica acumulada asciende a 16 efectivos militares estadounidenses fallecidos desde el inicio formal del estado de guerra el pasado 28 de febrero.















