Un operativo conjunto de las fuerzas de seguridad federales derivó en el aseguramiento de un cargamento histórico de 210 armas de fuego en el municipio de Sabinas Hidalgo, Nuevo León, sobre el tramo carretero que conecta a Monterrey con Nuevo Laredo. La intervención estratégica dejó un saldo de tres personas detenidas, quienes fungen como presuntos operadores logísticos del traslado transfronterizo.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, confirmó los detalles de la acción mediante sus canales de comunicación oficiales, destacando que el arsenal decomisado está compuesto por 195 armas largas y 15 armas cortas de uso exclusivo de las fuerzas armadas.

Las primeras indagatorias de inteligencia federal apuntan a que el armamento ingresó de manera clandestina al país procedente de Texas, Estados Unidos. El destino final de este equipo bélico era abastecer a diversas células del crimen organizado que operan en territorio nacional, operando a través de rutas de tráfico de armas detectadas en la franja fronteriza del noreste mexicano.
Los tres implicados, junto con el material bélico y los vehículos asegurados, quedaron a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), instancia que abrirá la carpeta de investigación correspondiente para desarticular la red de distribución transfronteriza y determinar los nexos operativos de los detenidos con las estructuras criminales de la región.







