Una jueza federal declaró formalmente la quiebra de la aerolínea Magnicharters, perteneciente a Grupo Aéreo Monterrey, luego de varios meses de insolvencia financiera y la suspensión total de sus actividades comerciales. Tessy del Rocío Covarrubias, titular del Juzgado Primero de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles de la Ciudad de México, determinó procedente la solicitud al acreditarse el incumplimiento generalizado en el pago de obligaciones por parte de la empresa.
La resolución judicial insta al Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles a designar un síndico para que asuma las labores de liquidación. La juzgadora ordenó tomar posesión de forma inmediata de la totalidad de los bienes, documentos, registros electrónicos e inventarios de la compañía, además de otorgar un plazo de cinco días a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes para presentar propuestas de especialistas.
La debacle operativa de la empresa, propiedad de los hermanos Bojórquez Maza, se profundizó desde finales de 2025 debido a impagos salariales al personal técnico y de cabina. Tras tres décadas de servicio en el sector turístico, la aerolínea redujo su flota a tres aeronaves antes de detener sus operaciones en abril y acumular un pasivo estimado en 800 millones de pesos entre clientes, empleados y acreedores.
Entre los principales afectados figura el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), al que Magnicharters adeuda 80 millones de pesos por servicios aeroportuarios y arrendamiento de hangares. Hasta que el síndico asuma legalmente el control de los activos para encarar los pagos pendientes, la administración y directivos de la aerolínea permanecerán en calidad de depositarios de los bienes resguardados.













