Publicidad

El defensa de la selección española, Marc Cucurella, ha cumplido oficialmente la promesa que hizo antes de que comenzara la Copa del Mundo de 2026. Tras la reciente victoria de España en el torneo, el jugador decidió honrar su palabra de una manera permanente y muy visible en su piel.

La apuesta consistía en que, si España lograba coronarse campeona del mundo, él se tatuaría el rostro de su entrenador. A pesar de un inicio incierto en el torneo con un empate ante Cabo Verde, el equipo logró avanzar hasta la gran final.

España derrotó a Argentina el pasado 19 de julio para obtener el título, gracias a un gol de Ferran Torres en la prórroga. Con el trofeo asegurado, Cucurella procedió a grabarse la imagen de su seleccionador, Luis de la Fuente, sosteniendo la Copa del Mundo.

Este gesto se ha convertido en un recuerdo único de la hazaña española y en una prueba de que el jugador cumple sus compromisos. Aunque es probable que deba explicar frecuentemente quién es la persona en su brazo, el tatuaje simboliza el éxito histórico alcanzado por su equipo.