El ministro del Interior de Paraguay, Enrique Riera, presentó este jueves su renuncia formal al cargo, profundizando el desmoronamiento institucional del gabinete del Poder Ejecutivo en medio de la severa crisis política y financiera que sacude al país tras la caída del presidente Santiago Peña. La dimisión de Riera, una de las figuras más visibles del ala dura del Partido Colorado y responsable de la cartera de seguridad interna, se produce en un escenario de creciente agitación social en las calles de Asunción y ante el inminente traspaso del mando presidencial al vicepresidente Pedro Alliana.
La salida del titular de Seguridad ocurre tras días de intensa presión ciudadana y fuertes cuestionamientos por el manejo del orden público durante las masivas protestas desatadas por el colapso del banco Ueno Bank. Como máxima autoridad del Ministerio del Interior y comandante de las directrices operativas de la Policía Nacional, Riera quedó en el centro de las críticas de gremios de trabajadores, jubilados y ahorristas afectados, quienes denunciaron incidentes, detenciones y un clima de persecución en las inmediaciones del Congreso y de diversas instituciones públicas de la capital paraguaya.
Con la salida de Riera, se agudiza la reconfiguración total del gabinete gubernamental, mientras el Congreso nacional tramita la sucesión presidencial y las fuerzas políticas coordinan los nuevos mandos en las carteras clave del Estado. La dimisión deja vacante la conducción de la seguridad interna en momentos en que la Fiscalía General avanza en las imputaciones y pesquisas financieras vinculadas a exfuncionarios del gobierno saliente y a directivos de la entidad bancaria intervenida.














