El Gobierno de Corea del Sur confirmó la retirada parcial del personal de su embajada en Ucrania, tras llamar a consultas a su embajador a principios de mes. La medida responde al deterioro de las relaciones diplomáticas originado por la divulgación de información sobre el traslado de dos prisioneros de guerra norcoreanos a Seúl, sumado a los riesgos de seguridad por los ataques aéreos en territorio ucraniano.
El conflicto diplomático escaló luego de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, hiciera pública la transferencia de los combatientes norcoreanos capturados mientras apoyaban a las fuerzas rusas. Seúl señaló que dicha revelación vulneró acuerdos de confidencialidad, y aunque Kyiv ofreció explicaciones, la administración surcoreana consideró las gestiones insuficientes frente a la falta de medidas constructivas.
A pesar del repliegue parcial de funcionarios, la representación diplomática surcoreana continuará operando bajo la dirección de un encargado de negocios, garantizando la atención consular esencial y los canales abiertos de comunicación bilateral. Las autoridades de Seúl reiteraron que su postura inicial se mantiene firme respecto a las exigencias diplomáticas planteadas al gobierno ucraniano.
En paralelo a esta crisis política, los informes de inteligencia surcoreanos estiman un envío masivo de más de quince mil soldados y personal de ingeniería por parte de Pionyang en apoyo a Moscú. Este despliegue militar norcoreano mantiene en alerta a la diplomacia internacional ante una mayor escalada en el conflicto armado en Europa del Este.













