Los miembros del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) votaron de manera unánime para renovar por un mes el embargo de armas que rige sobre la región de Darfur, en el oeste de Sudán. La decisión otorga un margen temporal mientras Estados Unidos promueve una iniciativa diplomática para imponer una prohibición total de armas a escala nacional.
La propuesta estadounidense busca frenar el flujo de pertrechos militares hacia las partes en conflicto en todo el territorio sudanés, en un momento en que los enfrentamientos armados entran en su cuarto año. No obstante, la medida enfrenta la firme oposición de Rusia, país miembro permanente del Consejo con derecho a veto que rechaza extender las restricciones comerciales de armamento más allá de los límites actuales geográficos de Darfur.
La prórroga de 30 días permitirá a las potencias del Consejo continuar con las negociaciones multilaterales para definir la postura internacional frente a la crisis en el país africano. Organizaciones internacionales advierten que la falta de un consenso duradero sobre el control de armas mantiene elevado el riesgo de que el conflicto armado se intensifique en diversas provincias sudanesas.









