Un tribunal federal en Estados Unidos dictó una sentencia de 30 años de cárcel contra el ciudadano mexicano Camilo Campos-Hurtado, tras comprobarse su responsabilidad en diversos delitos de explotación y abuso infantil cometidos mientras se desempeñaba como entrenador de fútbol.
El fallo judicial, emitido el pasado 2 de julio, concluyó un proceso en el que el acusado admitió su culpabilidad por cuatro cargos de explotación sexual de menores, producción y posesión de material ilícito, uso de documentos migratorios falsos y tenencia de identificaciones no autorizadas.
Las pesquisas iniciales comenzaron en 2023, luego de que un ciudadano hallara un teléfono celular olvidado por el procesado en un comercio de Franklin, Tennessee. Al revisar el aparato y encontrar archivos con contenido explícito, el testigo notificó de inmediato a las autoridades policiales.
Las indagatorias posteriores, encabezadas por la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional junto con corporaciones locales, documentaron que entre 2017 y 2021 el agresor drogaba o embriagaba a jóvenes futbolistas para agredirlos y videograbarlos, descubriéndose además que fabricaba material de abuso desde 2013.
Tras su declaración de culpabilidad realizada a mediados del año pasado y el cierre formal del caso, el Departamento de Seguridad Nacional confirmó que, una vez que el sentenciado purgue su condena en territorio estadounidense, será deportado de manera definitiva a su país de origen.








